LA HIDRATACIÓN Y SU FUNCION PARA MANTENER TU PIEL SANA, ELÁSTICA Y BONITA
La piel es el órgano más grande y más expuesto de nuestro cuerpo, y por eso necesita un cuidado especial. Una de las claves para mantener una piel sana, bonita y joven es la hidratación. ¿Sabes por qué es importante usar una crema hidratante facial a diario? Te lo contamos aquí.
¿Qué es la hidratación facial y para qué sirve?
La hidratación facial es el proceso de aportar y retener agua en la piel, para mantener su equilibrio y su función barrera. La piel está compuesta por un 70% de agua, que se distribuye en tres capas: la epidermis, la dermis y la hipodermis. La epidermis es la capa más superficial y la que está en contacto con el exterior. Es la responsable de proteger la piel de las agresiones externas, como el sol, el frío, el viento, la contaminación, etc. La dermis es la capa intermedia y la que contiene las fibras de colágeno y elastina, que le dan firmeza y elasticidad a la piel. La hipodermis es la capa más profunda y la que almacena la grasa y el agua que nutren la piel.
La hidratación facial sirve para mantener el nivel óptimo de agua en las tres capas de la piel, lo que se traduce en una serie de beneficios, como:
- Mejorar la textura y el tono de la piel, alisando las irregularidades y unificando el color.
- Prevenir y reducir la aparición de arrugas y líneas de expresión, al rellenar los surcos y mejorar la elasticidad de la piel.
- Aumentar la luminosidad y la vitalidad de la piel, al favorecer la circulación sanguínea y el aporte de oxígeno y nutrientes a la piel.
- Reforzar la función barrera de la piel, al evitar la pérdida de agua y la entrada de agentes nocivos que puedan dañar la piel.
- Calmar y reparar la piel, al aliviar la irritación, la inflamación y la descamación causadas por la sequedad o la sensibilidad de la piel.
¿Cómo elegir y aplicar una crema hidratante facial?
Para elegir una crema hidratante facial adecuada, hay que tener en cuenta el tipo de piel, las necesidades y las preferencias de cada persona. No todas las pieles necesitan la misma hidratación, ni todos los productos hidratantes tienen la misma composición y efecto. Por eso, es importante conocer las características de nuestra piel y los ingredientes de las cremas hidratantes.
Según el tipo de piel, se pueden elegir diferentes tipos de cremas hidratantes, que se clasifican según su textura y su composición. Las texturas más comunes son: crema, gel, emulsión y sérum. La crema es la textura más densa y untuosa, que aporta una hidratación intensa y duradera. Es ideal para las pieles secas o muy secas, que necesitan un extra de nutrición y confort. El gel es la textura más ligera y fresca, que aporta una hidratación inmediata y de fácil absorción. Es ideal para las pieles normales, mixtas o grasas, que necesitan una hidratación sin sensación grasa ni pesada. La emulsión es la textura intermedia entre la crema y el gel, que aporta una hidratación equilibrada y de rápida penetración. Es ideal para las pieles mixtas o normales, que necesitan una hidratación adaptada a las diferentes zonas del rostro. El sérum es la textura más fluida y concentrada, que aporta una hidratación profunda y específica. Es ideal para las pieles que necesitan un tratamiento extra de hidratación, ya sea por sequedad, envejecimiento, sensibilidad, etc. El sérum se puede usar solo o combinado con una crema hidratante, para potenciar sus efectos.
La composición de las cremas hidratantes depende de los ingredientes que contienen, que pueden ser de origen natural o sintético. Los ingredientes más habituales son: el ácido hialurónico, la glicerina, la urea, el aloe vera, la manteca de karité, el aceite de argán, la vitamina E, el colágeno, la elastina, etc. Estos ingredientes tienen propiedades hidratantes, humectantes, emolientes, antioxidantes, regeneradoras, calmantes, etc. que ayudan a mejorar la hidratación y la salud de la piel. Lo importante es elegir una crema hidratante que contenga ingredientes adecuados al tipo de piel y que no produzcan alergias ni irritaciones.
Para aplicar una crema hidratante facial correctamente, hay que seguir unos pasos sencillos:
- Limpiar el rostro con un producto adecuado, para eliminar el maquillaje, el sudor y la suciedad superficial.
- Tonificar el rostro con un producto adecuado, para equilibrar el pH de la piel y prepararla para la hidratación.
- Aplicar el sérum, si se usa, sobre el rostro limpio y tonificado, con un suave masaje ascendente, hasta su completa absorción.
- Aplicar la crema hidratante sobre el rostro, con un suave masaje ascendente, desde el centro hacia los extremos, sin olvidar el cuello y el escote.
- Aplicar el contorno de ojos, si se usa, con pequeños toques alrededor de los ojos, sin estirar ni arrastrar la piel.
Siguiendo estos consejos, podrás elegir y aplicar una crema hidratante facial adecuada a tu tipo de piel y a tus necesidades, y disfrutar de sus beneficios. Recuerda que la hidratación facial es un hábito diario que debes mantener durante todo el año, y que debes complementar con una buena alimentación, una adecuada protección solar y una exfoliación periódica.

Es sorprendente como existen muchos productos y tips para cuidar nuestro rostro, y como existen varios tipos de pieles, como la piel grasa.
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